Mi amiga había ganado varios kilos los últimos meses, pero al parecer no se había dado cuenta, así que como siempre es delicado decirle a alguien que debe bajar de peso busqué una forma sutil de decírselo. Decidí aprovechar la oferta de dos por uno en un gimnasio de Córdoba publicada en Groupon y simular que compré la promoción para mí. Logré convencer a Julia que adquirí la oferta porque quería bajar un poco de peso y que me gustaría que me acompañara a ejercitarme en el gimnasio de Córdoba. Con las rutinas de una hora diaria de la oferta sabía que mi amiga podría bajar de peso en poco tiempo y estar lista para la llegada del verano en Córdoba.

La oferta para bajar de peso en Córdoba fue todo un éxito, aunque no logré ocultarle la verdad a mi amiga.

Con la oferta para bajar de peso que elegí, Julia ha perdido ya dos kilos a un mes de haber comenzado el entrenamiento en el gimnasio de Córdoba. Mi plan había salido mejor de lo que esperaba, me sentía feliz de haber ayudado a mi amiga a bajar de peso, sin embargo, mi método no estuvo exento de problemas, ya que mientras le contaba lo bien que había resultado la compra de la oferta a mi madre, Julia escuchó todo. Aunque no me habló por algunos días entendió que sólo quería su bien, así que continuó yendo al gimnasio de Córdoba conmigo.

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